Boris Lvin (bbb) wrote,
Boris Lvin
bbb

Обрадор и легализация наркотиков

5. Reformular el combate a las drogas. En materia de estupefacientes, la estrategia prohibicionista es ya insostenible, no sólo por la violencia que ha generado sino por sus malos resultados en materia de salud pública: en la mayoría de los países en los que ha sido aplicada, esa estrategia no se ha traducido en una reducción del consumo. Peor aún, el modelo prohibicionista criminaliza de manera inevitable a los consumidores y reduce sus probabilidades de reinserción social y rehabilitación. La “guerra contra las drogas” ha escalado el problema de salud pública que representan las sustancias actualmente prohibidas hasta convertirlo en una crisis de seguridad pública. La alternativa es que el Estado renuncie a la pretensión de combatir las adicciones mediante la prohibición de las sustancias que las generan y se dedique a mantener bajo control las de quienes ya las padecen mediante un seguimiento clínico y el suministro de dosis con prescripción para, en un segundo paso, ofrecerles tratamientos de desintoxicación personalizados y bajo supervisión médica. La única posibilidad real de reducir los niveles de consumo de drogas residen en levantar la prohibición de las que actualmente son ilícitas y reorientar los recursos actualmente destinados a combatir su trasiego y aplicarlos en programas –masivos, pero personalizados– de reinserción y desintoxicación. Ello debe procurarse de manera negociada, tanto en la relación bilateral con Estados Unidos como en el ámbito multilateral, en el seno de la ONU.

https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2019/05/PLAN-NACIONAL-DE-DESARROLLO-2019-2024.pdf

ГУГЛОПЕРЕВОД:

5. Restate the fight against drugs. In terms of narcotics, the prohibitionist strategy is already unsustainable, not only because of the violence it has generated but because of its poor public health results: in most of the countries where it has been applied, this strategy has not been translated in a reduction of consumption. Worse yet, the prohibitionist model inevitably criminalizes consumers and reduces their chances of social reintegration and rehabilitation. The "war on drugs" has escalated the public health problem posed by currently banned substances to a public safety crisis. The alternative is for the State to renounce the claim of combating addictions by prohibiting the substances that generate them and dedicate itself to keeping under control those who already suffer from them through clinical monitoring and the supply of prescription doses to, in a second step, offering personalized detoxification treatments and under medical supervision. The only real possibility of reducing the levels of drug consumption is to lift the ban on those that are currently illegal and redirect the resources currently destined to combat their transfer and apply them in programs - massive, but personalized - of reinsertion and detoxification. This should be pursued in a negotiated manner, both in the bilateral relationship with the United States and in the multilateral sphere, within the UN.
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